Abril me echa un cable

Hace unos días me pasó algo con Anna y su hermana Abril que me encantó y que después me ha hecho reflexionar.

Resulta que estábamos desayunando y Anna vino a decirme algo que yo no era capaz de entender. Le hice repetirlo y aunque Anna se estaba esforzando y teniendo paciencia conmigo, no hubo manera de que le entendiera esa palabra que me estaba repitiendo varias veces sin decir ninguna otra. En ese momento pasó Abril por delante de ambos y mirándome estupefacta saltó sin mediar otra palabra diciéndome “leche, papa, leche… milk!”. Entonces sí que caí que Anna estaba efectivamente diciendo “leche” ¡y además Anna comenzó a asentir con la cabeza dándole la razón a su hermana!

Lo cierto es que me quedé impresionado. Lo que yo no había sido capaz de entender tras varios segundos junto a Anna, Abril lo pilló al vuelo y me lo hizo saber lo que Anna estaba diciendo. Esa facilidad y naturalidad de Abril me dejó fascinado y me hizo entender por primera vez cómo se está creando un vínculo de unión, comprensión y entendimiento entre ellas que confío augure una cercana relación de por vida.

Por cierto, si alguien se pregunta por qué Abril me lo dijo también en inglés os recuerdo que es mi idioma materno y que yo lo hablo con ellas siempre. De hecho tanto Anna como Abril lo entienden a la perfección y usan palabras en ambos idiomas de forma indistinta.

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Autor JL

Padre de Anna, bloguero y geek confeso.

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Únete a la conversación... 8 comentarios

  • maai dice:

    Es curioso cómo se compenetran los hermanos. En mi caso aun es más claro porque los dos han vivido todo juntos (son mellizos, él tiene SD y ella no). Gracias a esa comunicación, muchas veces oculta a los demás, se entienden de maravilla.

    Alguna vez tenemos que pedirle a la peque si sabe lo que quiere decir su hermano y nos lo traduce y la verdad es que sin el más mínimo esfuerzo.

    Comparto con JL el deseo que esa compenetración dure muuuuchos años.

  • Alba Arroyo dice:

    Mi hermano tuvo problemas de oído de niño. Eso supuso que tuviera que luchar mucho (él y mis padres, claro) para que el lenguaje le sirviera verdaderamente para comunicarse. Yo con él me llevo 2 años escasos y en muchas ocasiones era la única que me entendía con él. Tanto llegó a ser así que en algunos cumpleaños de niños de su clase las familias optaban por invitarme a mí también (¡comunicación asegurada!) 😉

    Lo curioso es que hoy, con los años, vemos vídeos nuestros jugando y nadie es capaz de saber qué es lo que dice en la mayoría de frases… sin embargo teníamos unas charlas entre nosotros quepaqué! 😀

    Enhorabuena por esas niñas tan listas que tenéis!

  • maai dice:

    La verdad es que la comunicación entre mis dos hijos es especial, pero como entre muchos mellizos.

    Lo que sí le hemos inculcado a la Minerva es que obligue a Iñigo a hablar correctamente y que no le baste con un simple gesto o aproximación para hacer lo que le pida, etc.

    Hay veces que me quedo en la puerta viéndoles jugar e interactuar y me hace mucha ilusión ver que Iñigo siempre tiene a su hermana al lado para ayudarlo y no porque nosotros se lo hayamos inculcado sino que sale de ella. Por supuesto, hay ratos en los que Minerva se frustra porque él no le sigue al nivel que ella quiere pero normalmente adaptan los juegos y listo.

    Espero que esto siga así muchos años, aunque como la distancia cada vez será mayor, llegará un momento en que no compartirán juegos. Pero por lo menos, espero que Iñigo sienta que tiene a su hermana para lo que necesite. Los padres siempre estamos ahí, pero hay cosas en lo que necesitas más a un igual…, ¿no?

    Alba, te reconozco que soy de las que lee tu diario de copo; me enteré de tu blog en el de supermammy.

    • JL dice:

      Hola maai, gracias por compartir vuestra experiencia. Me imagino que lo de quedarnos detrás de una puerta viendo a los niños jugar lo debemos hacer todos los padres!!! 😉

  • Ainhoa dice:

    Te conozco por Jessica, me descubrió vuestro blog que es una maravilla y que intento leer de vez en cuando… (y el de cocina…) Si algo de bueno creo que les he regalado a mis hijas es eso, son hermanas y serán cómplices. Es una relación inexplicable, y efectivamente, ojalá dure para toda su vida. Tenéis tres hijas preciosas. Un abrazo.

    • JL dice:

      Hola Ainhoa, muchas gracias por pasarte por aquí y además dejarnos comentarios!! He comenzado a leer tu blog, me voy a suscribir a las nuevas entradas para seguirlo de cerca! Besos.

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