¿Dejaremos atrás el uso de ciertas palabras en nuestro lenguaje?

Hace unas semanas me tacharon de estar atado a la esclavitud de lo políticamente correcto. No voy a mencionar dónde porque prefiero centrar el debate que pueda generar aquí y para que nadie comente donde ya decidí que no valía la pena seguir haciéndolo. ¡Os ruego encarecidamente que así sea!

El hecho es que de tanto en tanto me pongo al día con los blogs que más me gusta seguir. Fue entonces cuando vi una entrada en uno de ellos que me llamó la atención. El autor, al que no conozco personalmente pero que por el contexto le presupongo ser una persona inteligente con cierto bagaje y nivel cultural, estaba haciendo una serie de reseñas cinéfilas donde nada más comenzar decía de los personajes protagonistas de una película “que se acercaban a ser mongólicos y que no podía identificarse mínimamente con ellos…”

En los comentarios de la entrada dejé uno dando a conocer que era un lector habitual e intenté sutilmente dejarle saber que a la entrada le iría fenomenal una revisión en su primer párrafo. No dije nada directamente pero sí indirectamente, teniendo en cuenta que firmé como autor de este blog y que más que probablemente su curiosidad le iba a llevar hasta aquí, a re-leer su párrafo, conectar ambos extremos y al menos reflexionar sobre ello…

Aunque no puedo asegurarlo al 100%, creo firmemente que el autor me contestó de forma irónica, diciendo que no tenía mucho tiempo cuando redactó la entrada y que sí, que sabía que el primer párrafo necesitaba pulirse ortográficamente, y que en todo caso muchas gracias por mi comentario.

Mi intención inicial era no hacer mucho ruido con el tema así que siguiendo en esa linea y obviando pronunciarme sobre su respuesta, pasé a explicarle directamente que no me parecía adecuado ni el uso de dicha palabra ni la comparación empleada. Su respuesta entonces fue que no tenía intención de ofender, que hacía uso de una forma de hablar coloquial y que seguro que cualquiera que no estuviera obsesionado con lo políticamente correcto lo entendería así…

Mi nueva respuesta fue que no se trataba de lenguaje coloquial. Que resultaba ofensivo y que estaba convencido de que si tuviera una relación familiar directa con alguien con síndrome de Down, opinaría diferente.

Entonces entró en escena otro lector del blog que en un comentario decía conocer a muchos mongolos, que definió como “personas con discapacidad intelectual”, con los que se llevaba bien, y se quedó tan a gusto. Después un tercer lector me invitó a fastidiarme si tengo un familiar con síndrome de Down, a que me callara y que no interviniera en ciertos blogs. Lo cierto es que lo primero que hice fue preguntarme en cuáles sí debo estar cualificado para intervenir. Aunque ganas no me faltaban para contestar, logré refrenarme y no hacerlo.

Tardé unos días en quitarme esta cruce de comentarios de la cabeza. Sé perfectamente que el autor de la entrada no pretendía ofender con intencionalidad, pero el hecho es que lo logró hacer aunque fuera de forma involuntaria. No me gusta que aunque sea sin maldad, se use de forma genérica a un colectivo de personas que para mí tienen muchos nombres y caras. La verdad es que me duele. E intento pensar más allá y analizar por qué puede ocurrir algo así.

A lo largo de los siglos y aún hoy ciertos colectivos han sido objeto de burla y durante décadas se han usado diferentes términos de forma claramente peyorativa para designarlos o para decir de otros que se asemejan a ellos. En este caso fue una evolución en el uso del lenguaje ya que originalmente se trató de una palabra que emanó de las investigaciones del Dr. Langdon Down hace más de 150 años cuando las similitudes en la fisonomía de un colectivo de personas le hizo agruparlas y decir que se asemejaban a los habitantes de cierta región de Mongolia (además de creer que nacían como el resultado de una degeneración racial). Casi un siglo después,en 1965 y una vez conocido el origen genético de la condición gracias a la investigación del Dr. Jérôme Lejeune, la misma OMS (liderada por el delegado de Mongolia) propugnó el cambio de nombre ya que ni las personas que Down había identificado y agrupado son todas de Mongolia ni todos los habitantes de Mongolia tienen trisomía 21, además de considerarse ya por aquel entonces que la palabra había degenerado en un uso peyorativo. Como curiosidad se puede destacar que aún y a pesar de que el Dr. Lejeune y otros expertos en genética de la época eran partidarios de usar las palabras “trisomía 21” (empleadas aún hoy en día en todos los países francófonos), la OMS defendió el término “síndrome de Down” en honor al médico inglés y más tarde usaron el nombre de Lejeune para designar el también conocido como síndrome del maullido del gato. Lo cierto es que el término en cuestión había sido erradicado oficialmente pero se siguió usando médicamente durante al menos tres décadas más, si bien en las últimas dos está prácticamente 100% en desuso en cualquier publicación o investigación que se precie.

Aún y así a lo largo de los años recientes el término ha seguido empleándose asiduamente en nuestra lengua. Está en el vocabulario de miles de personas. Muchas veces sin maldad, sin intención y sin querer ofender, junto a una falta de conciencia; a los hechos me remito. Otras tantas como un insulto o como una comparación despectiva. ¿Me tomo yo el tema demasiado a pecho? ¿Soy realmente un guardián de la moral como se me llegó a acusar en el cruce de comentarios? Yo creo que no, y que estoy en mi perfecto derecho a propugnar un cambio linguístico-léxico que refleje un crecimiento y una mayor madurez de la sociedad en la que vivo. Quizás así el día de mañana ni mis hijas ni nadie más tendrá que oír a alguien emplear una palabra y/o hacer una comparación que menoscaba el valor y la dignidad de un colectivo de personas que simple y llanamente, no se lo merece.

Por favor, cualquier comentario que sea aquí por favor, muchas gracias.

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Autor JL

Padre de Anna, bloguero y geek confeso.

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Únete a la conversación... 48 comentarios

  • araceli dice:

    Hola Jl.
    La situación que describes, desgraciadamente, es más que frecuente. Creo que hiciste lo correcto al llamar la atención sobre el término “mongólicos” (que, por otra parte, es un término extremo, totalmente arcaico). De hecho, creo que familiares y profesionales de la discapacidad tenemos el deber de intentar el cambio que mencionas que, como muchos creen, no es únicamente un cambio lingüístico. Por entender un poco a las personas que citas, quizá sea verdad que a veces nos dejamos llevar por lo políticamente correcto…
    Con respecto a la pregunta que titula la entrada ¿dejaremos atrás ciertas palabras? Ten por seguro que así será, la historia lo demuestra, aunque todavía quede mucho camino por andar…
    un saludo.

  • mama de 7 dice:

    No quiero enfadarme,pero me esta subiendo una sensación de “cabreo” tremenda.

    A mi una palabra que me desagrada profundamente, es subnormal, pero de siempre, de antes de nacer Teresa.

    Pues mi compañera de trabajo la utiliza continuamente, alguna vez la he dicho que no lo hiciera, pero nada. Hasta que llamó a otra compañera medio down. Mira, es que no aguante mas. Y tuve que recriminarla su lenguaje ya toda enfadada.

    Me pidió perdón y todo eso, y tan amigas, pero aun así todavía sigue con el subnormal. Intento no matarla.

    No me sirve el termino coloquial, porque para charlar no hace falta despreciar.

    • JL dice:

      @mama de 7: ¡Paciencia, que es la madre de la ciencia! ¡A MA le pasa algo parecido y no sé cómo aguanta la verdad! Un abrazo de los 5 para los 9 🙂

  • DANI dice:

    Hola JL:

    Aunque parezca que uno pregona en el desierto y que su labor no vale para nada, es infinitamente más digno defender a los que no pueden hacerlo por sí mismos que ofender sin importarle los sentimientos de los demás.

    El lenguaje es perverso porque se utiliza sin pensar pero siempre va cargado de significado (en el que tantas veces no reparamos).

    Sigue peleando por lo que creas justo. Algunos seguirán haciendo de las suyas y se calificarán por sí mismos todos los días. Otros empezarán a reflexionar y, con suerte, estarán más atentos la próxima vez que utilicen el lenguaje.

  • Lola Saez (Granada) dice:

    Nosotros somos los responsables hoy en dia de corregir de forma rigurosa a aquellas personas que todavia no se han enterado que la palabra mongolico tiene un caracter despreciativo para las personas con S.D. Ya es hora de que se enteren de una vez por todas que son personas como nosotros, con nombres propios sin necesidad de ponerles apelativos extras.
    Con lo cual te doy las gracias por defender un cambio en el lenguaje, el cual ese cambio tiene que ser de forma radical y pasarnos lo politicamente correcto por ……., prefiero poner puntos suspensivos
    Muchos besos para los cinco y esperamos veros pronto.
    Marina, Jose y Lola

    • JL dice:

      @Lola Saez (Granada): Lola, como siempre es un placer leerte, muchas gracias y sí, ya tenemos que vernos pronto, ¿quizás por aquí? 🙂

  • Eva dice:

    El papa de mi hijo Down tb utiliza el termino subnormal. Se lo recriminé en muchas ocasiones y la excusa de lo coloquial o son formas de hablar la oí otras tantas. Por esa y por muchas otras razones ahora es mi ex.

  • Fanny dice:

    No basta con decir “no tuve la intención de ofender”, lo hiciste y tienes la gran oportunidad de rectificarte y ser un maravilloso ser humano, pero no, se opta por la defensa inútil del termino, excusas que no arreglan nada, todo lo contrario, se ofende aún mas…..
    Hace unas semanas fui al cine con una amiga y casi comenzando la película el protagonista haciendo referencia a la torpeza de un niño pregunta: Es down?? lo que provocó la risa de muchas presonas. A mi me cogió de sorpresa y la siguiente media hora intenté sin éxito de superar el momento, repitiéndome en la cabeza que “era sin intención de ofender”, no pude, me tuve que retirar.
    Se que nuestros esfuerzos serán muchos y nuestros logros irán de a pocos, pero que eso no nos detenga.

  • J. Valle dice:

    es acertada tu respuesta, yo creía que esta palabra, ya no se utilizaba tan amenudo como antaño.

    espero que las personas empiecen a conocer a sus semejantes por caras y nombres, no por una palabra que espero cada día sea más trasparente

    gracias JL.

  • Anónimo dice:

    Me parece complícadísimo, JL, saber lo que hay tras una palabra, porque para cada cual hay algo distinto. Yo, que ahora tengo una hija con SD, trato de recordar en qué momento dejé de usar el término “mongólico”. Fue, desde luego, antes de que naciera mi hija, pero probablemente hace 5-6 años sí lo usaba y te aseguro que jamás con intención despectiva, pues tenía casos cercanos en familia y vecindario y hablábamos de ellos con afecto y naturalidad. Igual que decimos “negros” o en mi casa siguen llamando el “enanito” a un chaval cercano con acondroplasia. Habrá mucha gente que no use estos términos y que, sin embargo, utilice la expresión “Síndrome de Down” con desprecio.
    Lo de “subnormal” es otra cosa. Siempre tiene, para mí, un tono insultante.
    Un abrazo y ánimo

    • JL dice:

      @Anonymous: Gracias, tienes razón que muchas veces no hay mala intención, pero sigo pensando que eso no quita que “invitemos” a hablar de otra forma. Un abrazo también para vosotros.

  • Rosana dice:

    No he oído el término “mongolo” en tanto tiempo que pensé que ya no existía en el sentido de refirir a alguien con Síndrome de Down. Tal vez porque la gente con que tengo relación en mi entorno (barrio, casa, iglesia, etc.) tiene más educación – y no hablo de nivel educativo. La gente más sencilla sabe cuando algo es ofensivo o no. Hace años sustituía por unos días en un instituto (high school) en California donde todos los estudiantes tenían Síndrome de Down. Era una experiencia maravillosa. Tenían sus clases, su hora de comida, sus bailes, etc. Una clase se desarrolló en un”piso” que tenían para enseñar los estudiantes cocinar, hacer coladas de ropa, fregar, etc. – valerse por si mismo. He oído coros compuestos por estos chicos y es emocionante. Son capaces de todo. Somos nosotros los que ponemos límites para ellos y no es justo. Enhorabuena, José Luis, por contestar pero saber cuando es inútil con ciertas personas. Que sigues adelante luchando por nuestra querida Anna.

  • arancha dice:

    Cuando uno se expresa deberia ser una obligación no ofender a nadie y tratar con respeto a todos
    Es de sabios rectificar y nunca es tarde para aprender.

    Felicidades al papá d Anna por este blog tan maravilloso

  • Rafa Aparisi dice:

    Por suerte en mi entorno hace mucho tiempo que no escucho esos términos, la presencia en los medios de noticias sobre personas con SD hacen una importante labor haciendo que las terminologías correctas se vayan imponiendo. Como seguidor de tu blog puedo constatar que tus aportaciones no pueden ser más razonadas y razonables, en cuanto a tu desagradable experiencia, es la constatación de que ante el anonimato de la red, todavía existen personas sin la más mínima sensibilidad ante sectores de la población necesitadas de un respeto que hasta hace poco se negaba. Blogs como el tuyo hacen que poco a poco, inculquemos al resto de la sociedad unos valores que hagan que cualquier ciudadano pueda disfrutar de todos los derechos.
    Por supuesto que utilizar las palabras adecuadas son el primer paso para tratar a las personas adecuadamente.
    Un abrazo.

    • JL dice:

      @Rafa Aparisi: Rafa, ¡muchas gracias por tus amables palabras que me dan aliento para seguir manteniendo el blog al día! Un saludo.

  • Sole dice:

    Desgraciadamente estamos a años luz de evitar lenguaje que menosprecie a minorías. Muchas veces son los propios médicos los que son crueles a la hora de “bautizar” algunos síndromes o enfermedades, por no mencionar los términos “inválidos” o “minusválidos” que son utilizados hasta en el ámbito de la administración publica.

  • Claudia dice:

    El uso de esos términos es reflejo de falta de cultura y de humanidad. Personas maravillosas son palabras que describen a quienes tienen trisomia 21. Saludos desde México.

  • Xesús dice:

    Estupendo artículo, JL. A veces hablamos sin pensar y no somos conscientes de estar metiendo la pata. Que alguien te haga ver que es así y no rectificar es de necios. Un abrazo. Voy a reflexionar un rato.

  • Monica dice:

    La verdad es que me dejo llevar un poco por la rabia y me dan ganas de pedir el blog de este “ilustrado” para hacerle llegar nuestra opinion a su publico comentario,aunque se de sobra que no vas a nombrarlo, no merece darle ningun tipo de publicidad.
    Creo que la consideracion sobre este Sr con “cierto bagaje cultural” ha sido muy generoso por tu parte. Ya que nadie con un bagaje y nivel necesita utilizar terminos despectivos y si lo hace es que su “bagaje cultural” no es tal y menos cuando se intenta defender a si mismo de esa forma en que lo hace.. a mi ciertamente lo que me trasmite es lo contrario, y los otros comentarios entre los

  • Eva dice:

    El pediatra de mi hija una de las primeras veces que la lleve uso el Termino ” Mongolismo “. Por supuesto la cambie de medico. Un medico!!

  • Mike Luvice-Viera dice:

    Bravo…Magnifico articulo….Solidario 100%…Aun no hemos alcanzado la madures suficiente para entender el privilegio de amar y ser amado por estas personas tan especiales.

  • Imma C. dice:

    La veritat és que hem d´intentar corregir quan es facin servir paraules inadequades, siguin del col.lectiu que sigui.
    A vegades no és fàcil, hi ha feinaper fer.

  • DOWNberri dice:

    Me ha gustado mucho tu artículo y comparto tus sentimientos. Por un lado, como padre. Por otro, porque en la medida que colaboro en nuestro blog (DOWNberri)y trato de buscar noticias de forma continua, siento que no sólo los términos que tu explicas, sino otros como “sufrir”, “padecer” o similares son los habituales cuando se habla sobre las personas con SD.
    A veces siento que no merece la pena meterse en estos debates pero otras me da mucha rabia, por lo que comprendo tu reacción.
    A mí (supongo que como a muchos) me consuela mirar a mi hija y, lejos de sufrir y padecer, comprobar que irradia alegría, que tiene unas ganas locas de disfrutar de la vida, que tiene un continuo afán de superación… como cualquier persona feliz.
    No sé si servirá de mucho, pero en su momento dedicamos una entrada precisamente a los nombres que ha recibido el síndrome de Down: http://downaraberri.blogspot.com/2010/11/en-el-nombre-del-sindrome-de-down.html

    PD: siempre ma ha gustado ver en tus entradas como tachas, cuando transcribes un artículo, las palabras inadecuadas. De hecho, ahora te lo he copiado!

    • JL dice:

      @DOWNberri: La verdad es que aún existe mucho desconocimiento por parte de los medios de comunicación. Creo que una parte de nuestra labor es concienciar precisamente a periodistas, redactores y otras personas del mundo audiovisual ya que tantas y tantas personas absorben información por esos medios que lo que podamos hacer humildes blogs como éste o el vuestro ¡se queda en muy poquito! Saludos.

  • Anónimo dice:

    Voy a pedirle a mi hermano que lea este post tuyo, JL. A ver si logras lo que yo no he podido. Sé que adora a su sobrina, pero todavía no pude conseguir que deje de usar el término “mogólico” como insulto, a pesar de las veces que le he dicho que me lastima.
    Me encanta tu blog.
    Cariños,
    Claudia, mamá de Melina (Argentina)

  • Paula dice:

    HOLA JL,
    concuerdo con tu pensamiento y sentir, pero mas que crear una cultura de cambio lingüístico en la sociedad actual,debemos crear conciencia y tolerancia a las diferencias intelectuales, físicas y otras.

    para ello la educación e integración, comienza desde la cuna de cada uno de nosotros, en nuestro núcleo familiar,pues muchas veces (por no decir siempre)somos productos de la heredad de nuestros padres y ancestros.
    lo digo de manera muy responsable y por tener una hijita con SD, que ya va para los 5 añitos, y veo como la discriminación “visual” aún hoy día es real, entonces como podríamos pedir tolerancia a gente que no tiene la vivencia diaria, con las personas con capacidades diferentes. Pienso que son ellos mismos,los que creen ser superiores, los que carecen de todo tipo de faltas, y mayor aún su ignorancia ante esta vivencia.

    Cariños
    Paula, mamá de Victorita

    • JL dice:

      @Paula: Muchas gracias por tu aportación. Mejor o peor lo que intento es precisamente crear conciencia hacia el colectivo de personas con síndrome de Down. Ojalá entre todos seamos capaces de lograrlo y Paula, Anna y tantos otros niños se encuentren con aún más oportunidades de las que ya muchos jóvenes y adultos con síndrome de Down están gozando hoy. ¡Veremos! Un abrazo.

  • Me he quedado helada al leer lo que te ha pasado. No me lo puedo creer! Cuanto camino nos queda todavía por intentar cambiar todo esto o por lo menos intentar mejorarlo! Que leches cambiarlo!!! El lenguaje va evolucionando pero a veces pienso que el ser humano no evoluciona al mismo ritmo! Yo no se si hubiese sido tan educada como tú. Que palabra tan fea! Es completamente normal que te haya sentado mal y que no te lo hayas quitado de la cabeza en varios días, pero aquí nos tienes para desahogarte cuando lo necesites!!!
    Un abrazo muy fuerte!!! y a romper las barreras que esta sociedad vaya poniendo por delante!!!

    • JL dice:

      @conunasonrisayunamirada: En estos casos lo mejor es que no te hierva la sangre demasiado y no entrar al trapo porque el medio escrito puede degenerar rápidamente. ¡Pero ganas no me faltaron!! 🙂 Besitos para Imanol!!!

  • inpoliticamente incorrecto dice:

    La evolucion del lenguaje es un misterio, he aqui una pequeña muestra de como han ido evolucionando las palabras a lo largo de estos ultimos años. Si las miras bien sin usarlas de termino despectivo no faltan mucho a la verdad:

    Retrasado mental > El retraso mental significa que el funcionamiento intelectual es menor de lo normal con limitaciones del funcionamiento adaptativo.

    Sub-normal > 1. adj. y com. [Persona] afectada de una deficiencia mental de carácter patológico:
    la palabra “subnormal” se suele usar como un insulto.

    Mongolico > 1. adj. mongol (? perteneciente a Mongolia).

    2. adj. Perteneciente o relativo a la raza amarilla.

    3. adj. Que padece mongolismo. U. t. c. s.

    Discapacidad mental > Es aquella persona, que, como consecuencia de una o más deficiencias físicas, psíquicas o sensoriales, congénitas o adquiridas, previsiblemente de carácter permanente y con independencia de la causa que le hubiera originado, vea obstaculizada en a lo menos un tercio su capacidad educativa, laboral o de integración social, afectando de este modo su desarrollo actual y futuro.

    Deficiencia mental > Es una persona que padece una pérdida o anormalidad de alguna estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica.

    Minusvalido psiquico > La minusvalía es una situación de desventaja para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es “normal” para su caso, en función de su edad, sexo y factores socioculturales.

    Todos estos nombres de esa enfermedad, bien o mal puestos, como por ejemplo el de mongolismo fueron puestos por medicos, sin maldad ninguna, solo basandose en sus estudios sobre dichas personas. Que luego fueron erroneos en su base, al no estar relacionada la enfermedad con la etnia mongola, pero ¿ y si si lo hubiese estado?
    El que alguien sufra de una enfermedad en el cerebro que le haga que su aprendizaje sea mas lento que el normalmente observado en el resto de especimenes de esa especie ya sean personas o animales le hace de facto ser diferente, y se le suele dar un nombre para identificarlo.
    Luego ya es culpa de los que le rodean de tratar esa palabra bien o mal hacia o contra ese individuo.

    Por lo general la gente tiende a agrupar las cosas y no todos son eruditos de la materia, ni conocen el nombre exacto de cada una de las enfermedades. Y las suelen agrupar en funcion de la dolencia a la enfermedad similar con nombre mas generalista y comunmente conocido.

    Al igual que alguien al ver a otra persona con el tobillo vendado piensa en un esguince lo primero, y dice ese nombre de dolencia, sin mas datos para corroboralo, no se le puede tachar de insulto, pues esa persona esta hablando sobre algo que esta observando en ese momento, sin saber si es cualquier otra de las cientos de dolencias que se pueden tener en el pie.
    Las personas usaran siempre el termino asiciado que mas le recuerdan a la enfermedad, en este caso mental. Pues ¿quien podria a simple vista diferenciar el Síndrome de Asperger, Síndrome de Rett, Síndrome de Prader Will, Síndrome de Down, Autismo, Síndrome de Martin y Bell, Fenilcetonuria, Alzheimer, y muchas otras menos conocidas, sin estar en contancto con gente conocedora de la materia? Muy pocas personas, por lo que lo mas rapido e instintivo es llamarlos retrasados mentales, o disminuidos psiquicos, o mongolicos. O si la enfermedad es muy marcada y la persona tiene algo de nivel social podria llamarla por el nombre de sindrome de down, que es el nombre que ultimamente mas se usa.

    Pero …
    ¿¿Y cuando la palabra ” discapacitado” o “sindrome de Down” se empiece a usar de forma denigrante y despectiva que palabro inventaremos para que siente bien??
    Su nombre generalista para todos estos trastornos podria ser “discapacidad cognitiva psíquica congénita” pero seria demasiado largo y lioso de recordar y como cada cual querria barrer para casa para que el nombre cientifico de su enfermedad este puesta en el nombre, nunca se llegaria a un acuerdo.
    Ese dia llegara, mas temprano que tarde, y no se puede estar continuamente cambiando un nombre cada 10 años a una misma enfermedad.

    Espero que nadie se tome a mal estas palabras, pero lo politicamente correcto esta matando el lenguaje, y si por 4 inconscientes que usan mal una palabra para insultar y otros 4 que les sienta mal oirla tenemos que estar cambiando los terminos, esto acabara siendo un caos.

    • JL dice:

      @inpoliticamente incorrecto: Muchas gracias por tu comentario. Desafortunadamente discrepo en algunas cosas. Por ejemplo el síndrome de Down no es una enfermedad, no son 4 inconscientes los que usan palabras para insultar y son bastante más que 4 los que les sienta mal oírlas. Puede que me equivoque, pero dudo mucho que seguir usando la terminología de síndrome de Down pueda herir la sensibilidad a alguien. Personalmente opino que 50 años después de que se acuñara este término está aguantando el paso del tiempo y auguro que lo hará durante mucho más. ¡Aún y así te agradezco tu tiempo y punto de vista! Saludos.

  • FaustoLG dice:

    Lamento si mis palabras ofenden a ciertas personas, pero la única forma de arreglar las cosas es evitar estupideces colosales, llámese: “leyes para personas especiales”(con discapacidades)
    Personalmente, no tengo ningún problema con estas personas -si, personas… hasta donde recuerdo aún son seres humanos- pero cada vez que veo como son usados para dar lastima y pedir derechos especiales o dinero, ME CABREA!
    Como esperan ser tratados igualitariamente, si piden “trato especial”, como ejemplo un fraude llamado teleton (Mexico y CentroAmerica) o la ley del menor discapacitado en cierto pais de CentroAmerica.
    En mi trabajo he conocido a personas con discapacidad, 2 con discapacidad en la pierna, pero eso no los detiene de hacer su trabajo, a veces hasta mejor que otros con cuerpo al 100%, nunca me canso de repetirle a uno de ellos que el representa lo opuesto a lo que odio, discapacitados haciendo sentir lástima a los demás. Anti-teleton le llamo(afectivamente) el sabe porque le llamo así y le causa risa porque mis argumentos son validos…
    Y otra ciudad, conozco a otro individuo que padece algo similar a lo aquí descrito: Se encarga de labores diversas, no muy complicadas y todos hasta el gerente le tiene gran estima (sobre todo la gerente porque le recuerda las cosas que por andar muy ocupada, olvida, como preparar el cafe para los empleados), nada de tratos especiales, es otro empleados mas que hace bien su trabajo.
    Si quieren que se les trate igual, deben apegarse a las mismas normas del resto de la sociedad o como se dice, o todos en la cama o todos en el piso.
    Además conforme avance la ciencia, erradicaremos los defectos congénitos y serán literatura del pasado, a no ser que ciertos “animales salvajes” anticiencia se opongan al progreso de la medicina…
    Solo recuérdele que nadie puede decir, que puede o no ser solo por su condición medica y sobretodo evite esa estupidez de que es “especial”, eso es como ponerle una diana en la frente y los ataques no se harán esperar.
    Es “diferente”? SI
    Tiene las mismas oportunidades que los demás? SI, joder, claro que si!!
    Recuérdele que puede llegar a ser lo que desee, solo es cuestión de esfuerzo y mostrarle a todos los demás que puede ser tan productiva como ellos sin recurrir a la “lástima”.
    Saludos.

  • martin bonilla dice:

    Hola,saludos y solo queria decirles que deberian leer el libro titulado :”El pulgar del Panda” del autor Stephen Jay Gould.En mi ciudad es muy facil conseguir este libro.
    En el hay un capitulo dedicado al sindrome de Down .

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