Editorial del New York Times – Un hombre con síndrome de Down, un encuentro fatal y una llamada hacia el conocimiento

Dos motivos me han llevado a traducir esta columna de opinión editorial aún y a pesar del sueño que me invade y de que cuando leí originalmente acerca del suceso decidí no compartirlo por ser una noticia tan triste. El primero que ha aparecido en uno de mis diarios favoritos. Y el segundo leer una frase que me ha impactado y que me ha hecho y sigue haciendo pensar (la resalto en negrita).

vía The New York Times (versión original en inglés)

Un hombre con síndrome de Down, un encuentro fatal y una llamada hacia el conocimiento
Por LAWRENCE DOWNES
Publicado el 18 de marzo de 2013

A lo mejor no has oído hablar de Robert Ethan Saylor pero su muerte en enero debería inspirar algo más duradero que una investigación policial de una pequeña ciudad.

El Sr. Saylor, más conocido como Ethan, tenía síndrome de Down, una condición genética que provoca dificultades de aprendizaje. Tenía 26 años y vivía con su familia en New Market, Maryland, en el Condado de Frederick. El día que falleció había ido a un centro comercial para ver la película “La noche más oscura”. Cuando el largometraje finalizó su acompañante fue a buscar el coche. El Sr. Saylor volvió para atrás y se sentó para ver el siguiente pase.

Empleados del cine le dijeron que debía comprar otra entrada o abandonar la sala. Cuando el Sr. Saylor se negó llamaron al servicio de seguridad del centro comercial, tres sheriffs del condado fuera de servicio, que intentaron arrastrarlo fuera del cine. Según la versión de la oficina del sheriff, el Sr. Saylor les insultó y forcejeó. Fue esposado y acabó en el suelo. Algo pasó, y entonces falleció.

El forense determinó que se trató de un homicidio por asfixia. El fiscal del estado del condado está considerando si llevar el caso ante un gran jurado.

Joe Espo, el abogado que está representando a la familia Saylor dice que los oficiales “claramente no tenían idea de dónde se estaban metiendo o de cómo deshacer la situación o ejercer el juicio necesario para determinar que la situación simplemente no valía la pena”. El Sr. Espo dijo que algunos testigos oyeron como el Sr. Saylor gritó, “¡Quiero [ver] a mi madre!”.

El abogado describió al Sr. Saylor como un tipo simpático al que se le conocía por dar largos abrazos y por ser un fanático de la policía. “Estaba como cautivado por las fuerzas del orden” afirmó el Sr. Espo “Le gustaba hablar con ellos y visitarlos y hasta ese día todas las interacciones con ellos habían sido buenas”.

Todos los padres sufren por sus hijos, pero aquellos con hijos que tienen discapacidades del desarrollo tienen una carga particular. Les preocupa la aceptación y el defender a sus hijos de la crueldad y la ignorancia.

Y les preocupa el daño físico. En el blog de un grupo llamado Down Syndrome Uprising, unos padres están hablando acerca de Ethan Saylor y están enfurecidos con la desinformación, los estereotipos e incluso la violencia que se sufren las personas con discapacidades mentales. “Esta violencia es un síntoma de cómo vemos a personas que son diferentes a nosotros” escribió una madre. Su entrada refleja la impaciencia de familias en conflicto con una sociedad que no está dispuesta a aceptar la completa humanidad de sus hijos. El abuso de las personas con discapacidades es un síntoma. También lo es la recurrente tragedia de las fuerzas de seguridad y del estado incapaces de interaccionar con personas que no son ni criminales ni peligrosos, simplemente vulnerables. No sabemos cómo esta confrontación se convirtió en letal – si fue por una fuerza excesiva, falta de entrenamiento o un accidente evitable – pero es inquietante que el condado de Frederick ni siquiera forma a sus oficiales policiales en cómo tratar encuentros con personas con discapacidades mentales.

Sin prejuzgar la investigación de Saylor, es fácil ver la verdad en la observación de aquella madre. En una sociedad que valora la igualdad, las diferencias intelectuales siguen siendo una barrera para la aceptación. Las personas con discapacidad intelectual lo perciben todo: el rechazo, el desprecio y la tierna compasión. Las personas miran a la cara redonda y la indefensa mirada de alguien con cromosomas extras y ven un esterreotipo: a un niño que es encantador, adorable y tal vez algo tozudo. Lo que no ven es a a un individuo – a un igual.

El jueves es el Día Mundial del Síndrome de Down. Su objetivo es “aumentar la concienciación y el entendimiento sobre el síndrome de Down”. Es un objetivo con buenas intenciones, pero para algunos eso ahora ya no es suficiente. Tal y como dicen desde Down Syndrome Uprising: “Objetivo concienciación alcanzado. Movámonos hacia la aceptación.”

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Autor JL

Padre de Anna, bloguero y geek confeso.

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Únete a la conversación... 3 comentarios

  • Hola JL,

    Buff, que noticia tan dura…. Y que mala sensación se te queda por dentro, tanto por la violencia innecesaria como por el poco sentido común que aplicaron los oficiales con Ethan.

    De todas formas, no hay que llegar a esto, nosotros, los padres de hijos con discapacidad, vivimos todos los días momentos en los que sentimos cierta “violencia” – y mira que lo pongo en comillas, ya que no quiero menospreciar el trabajo de nadie – cuando en un consultorio médico nos dicen que nuestro hijo es de grado leve; o que te preguntan si va a una guardería normal; que por ser discapacitado, vas a engrosar la lista del paro con una probabilidad del 90%; o que tu hijo va a acompañar para siempre, que debes estar contento por eso.

    Esa frase, la que has marcado en negrita, efectivamente da que pensar. Yo creo que La sociedad esta concienciada, se sabe que con apoyos los niños de necesidades especiales se integran muy bien en la escuela, llegando a la secundaria algunos y otros pasando a otros programas igualmente interesantes. Pero…. ¿Se les acepta por igual? Es una pregunta difícil, y una contestación que ahora mismo no puedo darte.

    Lo que si siento es que las familias con un hijo discapacitado (TGD, SD, hipoacusico, algunos grandes prematuros, etc.) manifiestan una sensibilidad especial, que ya tenían de por sí o la van creando según va creciendo su hijo. Y es lo que deberíamos de hacer ver de una manera más notoria, para que la sociedad aprenda de nuestras luchas, nuestros éxitos y fracasos, nuestras lecciones aprendidas y aquellas que nos quedan por conocer.

    Quizás(sólo quizás :)) de esta manera, la sociedad captara esta sensibilidad y no habría más casos como el de Ethan.

    Un poco de utopía no vendría mal, verdad? Y perdona por el tocho.

    Un abrazo para toda la family!

  • Barbara dice:

    Terrible, desolador. Cuando leo este tipo de cosas, quedo destrozada, tengo un bebé de un año y 2 meses con sd y por momentos quiero dejar de leer blogs y ver páginas para no enterarme nunca de nada que pueda hacerme sufrir, pero por otro lado, es necesario hacer que la sociedad cambie. Igualmente este tipo de noticias me asustan por el efecto viral que a veces produce la discriminación, a veces creo que es mejor no difundir lo malo, que no se sepa, para que no se imite… Acá en Bs. As, cada vez que una mujer es asesinada por su marido y sale en los medios, inmediatamente le sigue una ola de asesinatos con la misma modalidad… Tengamos cuidado. Muchos cariños para ustedes.

  • Hola JL,

    Menuda noticia para empezar el día. Es imposible que deje indiferente. La verdad que toca un tema un poco delicado pero realmente creo que todavía queda mucho por hacer y que este mundo mucha aceptación con las personas con discapacidad intelectual pero no llegan a entenderles. No creo que les vean de igual a igual y eso es un trabajo que nosotros como padres tenemos que hacer ver a la sociedad. Que son capaces, iguales y con derechos. Que tienen que darles la oportunidad. Que sí se la dan no se van a arrepentir. Que de todo el mundo se aprende y yo como madre de Imanol, he aprendido mucho teniéndolo a mi lado.
    Un besazo y un abrazo muy fuerte para todos

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